Introducción a la Religión Liberal y a la Primera Iglesia UU de Austin

Preparada por Davidson Loehr, Ph.D., Ministro
Primera Iglesia UU de Austin, Texas
4700 Grover Ave., Austin, TX 78756
www.austinuu.org

(Traducción al español, Francisco Javier Lagunes Gaitán)

 

La Primera Iglesia Unitaria Universalista de Austin es una iglesia liberal sin credo y es integrante de la Asociación Unitaria Universalista (UUA, por sus siglas en inglés).

Tan solo explicar unas pocas de las palabras en esta frase puede ofrecer una buena introducción a esta iglesia, a la UUA y a este estilo de tratar de ser humanos religiosamente –que puede resultar muy diferente del de todas las iglesias “tradicionales” en tu experiencia.

Iglesia

Primero, esta es una iglesia. Esto significa que lo nos ocupamos centralmente es cómo deberíamos vivir, individual y colectivamente, de manera que lleguemos a ser mejores personas, parejas, padres o madres, y ciudadanos. Buscamos, de muchas formas diferentes, valores por los que valga la pena vivir –o para ponerlo en lenguaje teológico–, dioses dignos de ser servidos con nuestras vidas. Los sermones de nuestro ministro explorarán nuestras “preocupaciones últimas”. Digámoslo de otra forma adicional. En términos económicos, examinaremos las diferentes unidades monetarias por las que se puede medir la vida. Conoces muchas de estas formas de medir tu valía: dinero, poder, sexo, popularidad, coches bonitos, atuendos y apariencia a la moda, la aprobación de los otros, y así sucesivamente. Tal vez hayas descubierto que estas “unidades monetarias”, pese a ser populares –te las venden en cada comercial televisivo y en la mayoría de las películas–, no son finalmente muy satisfactorias. Necesitas más. Debe haber algo más. Cualquier iglesia digna de ese nombre, incluso esta iglesia, se dedica a buscar ese “algo más”, y a hacerlo suficientemente claro para nosotros, de manera que nos permita reexaminar nuestras vidas y buscar más “unidades monetarias” que nos permitan medirlas de maneras más satisfactorias en última instancia.

Sin credo

No tenemos un credo porque creemos que cada uno de nosotros es capaz de intentar explicar sus creencias en sus propias palabras. Esto no significa que cualquier cosa que cualquiera crea aquí esté bien. Algunas creencias son buenas para nosotros y otras no son tan saludables. Es importante que aprendamos a reconocer la diferencia entre creencias valiosas y creencias sin valor. Nuestros integrantes pueden buscar centros espirituales valiosos a través de relatos y términos como teísmo, humanismo religioso, una variedad de antiguos y modernos mitos, o pueden luchar aún por encontrar un lenguaje que le hable, al mismo tiempo, a su mente y a su corazón. Al principio, puede sonar extraño escuchar a gente en una iglesia buscar por caminos tan diversos. Pero, por debajo de todas las diferencias de estilo y expresión que encontrarás aquí, hay una más profunda e importante lista de creencias que todos compartimos.

Pese a que cada persona puede expresarlas de formas un tanto diferentes, he aquí una lista de algunas de las cosas que virtualmente todos creemos aquí:

  • Creemos que Dios nos ama y quiere que amemos a los otros (muchos aquí preferirían palabras como “Vida”, “el Universo”, etc., en vez de la palabra “Dios”, pero el sentido esencial es claro).
  • Creemos que somos parte de la vida y que debemos regresar algo a cambio al mundo por el regalo de la vida. Muchos buscan qué es ese “algo”, pero no es necesario detallarlo. Como dijo un teólogo medieval, “Si la única plegaria que jamás dijeses es ‘Gracias’, será suficiente”. Nos engrandece una actitud de gratitud, y buscamos encontrar nuestros caminos hacia esa forma de entender nuestras vidas.
  • Creemos que muy en el fondo todas las religiones dicen que somos gente valiosa que necesita tratar a todos los demás como si fueran valiosos también.
  • Creemos que deberíamos vivir de tal manera que, cuando miremos atrás hacia nuestra vida, podamos sentir orgullo, y podamos hacérselo sentir a quienes están cerca de nosotros. Creemos que estamos para intentar mejorar un poco este mundo, porque estamos aquí, cada uno en nuestro propio camino.
  • Creemos que la verdad, la justicia y la compasión nos son requeridas. Creemos que el amor es mejor que el odio, el entendimiento es mejor que el prejuicio, y que si ha de haber alguna vez un mundo mejor, la gente de creencias muy diferentes deberá ayudarse mutuamente a construirlo. Esto significa que debemos aprender a comunicarnos y cooperar con gente cuyas creencias difieren de las nuestras.
  • Creemos que, en el fondo, toda la gente de buena voluntad sostendrá estas mismas creencias.

Unitaria

En 1517, el monje agustino Martín Lutero rompió con la Iglesia Católica Apostólica Romana (ICAR) y dio comienzo a la “Reforma Protestante”. Lutero “protestaba” contra la “mal formada” versión de la cristiandad de la ICAR, y se propuso “re-formar” lo que sintió que era la verdadera religión cristiana de “salvación por la fe”, en vez de salvación por obras o a través de los sacramentos de la ICAR. Juan Calvino, Huldrych Zwingli y otros “re-formadores” siguieron rápidamente. En un par de décadas, aparecieron reformadores más radicales, que se alejaron más del capullo de lo que lo hicieron Lutero, Calvino o Zwingli. Entre estos se incluyeron los menonitas y otros anabaptistas, y los unitarios. A diferencia de todos los demás, que eran “trinitarios”, los unitarios enseñaron que aunque Jesús era un gran maestro y profeta, él había sido, después de todo, un humano como el resto de nosotros, con independencia de lo grande de sus dones espirituales. Observaron, correctamente, que conceptos como la Trinidad (Padre, Hijo y Espíritu Santo) no aparecen en la Biblia, por lo que fueron inventados por pensadores puramente humanos que escribieron luego la muerte de Jesús. (La Trinidad fue realmente una creación de teólogos del segundo y tercer siglos). Los descendientes de este Unitarismo temprano del siglo XVI todavía se reúnen en Iglesias Unitarias en la Transilvania de habla húngara, que hoy es parte de Rumania. La religión tiende a ser más litúrgica, mucho más centrada en Dios, y más interesada en lo sobrenatural que el Unitarismo Usamericano, que tuvo un origen completamente diferente.

El Unitarismo Usamericano inició oficialmente en 1825 como lo que William Ellery Channing (originalmente un ministro Congregacionalista) llamó “Cristianismo Unitario”. Separado de la Iglesia Congregacional, el Unitarismo Usamericano se volvió menos una “teología” y mucho más un estilo de religión. Que nacido del Iluminismo del siglo XVIII se vio rodeado por el explosivo crecimiento de las ciencias (especialmente la geología y la biología), en el siglo XIX. El Unitarismo Usamericano enseño que las creencias religiosas deben cambiar para preservar su coherencia conforme cambia nuestro entendimiento del mundo que nos rodea. La religión conservadora enseñó (como hacen los fundamentalistas todavía hoy) que hay que aferrarse a las viejas creencias, incluso si esto significa ignorar los avances científicos (la enseñanza del “creacionismo” en las escuelas, por ejemplo). Los Unitarios invirtieron esta prioridad. Ellos enseñaron, y nosotros creemos aún, que nuestro mundo y nuestra conciencia son definidos a través de nuestro conocimiento “secular”. Entendemos al mundo a través de las ciencias (como también lo hacen los fundamentalistas). Y nuestras creencias dan sentido a nuestras vidas sólo si lo que creemos se corresponde con lo que sabemos. Como el poeta del siglo XIX James Russell Lowell dijera en un viejo himno Unitario, “Las nuevas ocasiones nos enseñan nuevos deberes; el tiempo vuelve inapropiados a los viejos principios”. El tiempo (los cambios en cómo nos entendemos y entendemos a nuestro mundo) vuelve a los viejos principios (las creencias religiosas tradicionales) inapropiados (irrelevantes, engañosos, idólatras). Estos sentimientos están en el alma misma del estilo liberal de tratar de ser humanos religiosamente.

Liberal

Lo opuesto de religión “liberal” es religión “literal”: cambia una letra, y cambias todo un mundo de posibilidades religiosas. Esta es una distinción más precisa que intentar contrastar liberal contra “conservador” (los liberales también tratan de “conservar” lo que vale la pena conservar). Y con esta definición en mente, es fácil aprender que la “religión liberal” ha sido parte de todas las religiones mundiales desde que se comenzó a registrar la historia. Los liberales entienden sus escritos religiosos como simbólicos y metafóricos, más que literales. Así que mientras para los literalistas “muerte y resurrección” significa que un cadáver milagrosamente regresó a la vida, para los liberales la frase usualmente se refiere a “morir” a una vieja forma de vida, y “renacer” en una nueva y (esperamos) más elevada y mejor forma de vida. Puesto de otra forma, las religiones literales se preocupan de la salvación sobrenatural que ocurre luego de que morimos. Las religiones liberales se ocupan de vivir de manera más profunda, amorosa, responsable y plena, aquí y ahora. Esto no significa que los liberales puedan creer cualquier cosa que gusten. ¡En absoluto! Esto más bien significa que nuestras creencias son juzgadas a partir de la clase de vida hacia la que nos llevan, y por la forma en que tratamos a los otros. Para los literalistas, la “salvación” significa creer las cosas correctas de la forma correcta para que, luego de morir, logremos “ir” a algún lugar increíble. Para los liberales, la “salvación” significa encontrar nuestro camino hacia convertirnos en mejores personas, parejas, padres o madres, y ciudadanos para llegar a ser como bendiciones para el mundo alrededor de nosotros, a través de tratar a las otras personas de maneras amables, responsables y empáticas. Para la mayoría de los liberales (aunque no para todos), la preocupación por vivir de nuevo después de morir resulta notablemente secundaria, si es que constituye una preocupación en absoluto.

Universalismo

Mientras que la religión del Universalismo Usamericano está prácticamente extinguida (el último seminario Universalista cerró hace décadas), la palabra ha ganado un nuevo significado, así que discutiremos ambos significados. Inicialmente, el Universalismo fue una rama del cristianismo sobrenatural que enseñó que luego de la muerte, todos eventualmente alcanzarían a ir al cielo, que Dios era demasiado bueno para castigar a cualquiera por toda la eternidad. Conforme la gente comenzó a perder interés en el “infierno”, hace cosa de un siglo, los usamericanos también empezaron a descubrir religiones de allende los mares. Entre más religiones estudiábamos, más veíamos que, aunque eran completamente diferentes, todas parecían preocupadas con cosas similares: sentido y propósito en la vida, preocupación por la “vida eterna” (en su sentido literal de “vivir por siempre” o en su sentido liberal de “vivir en armonía con valores eternos”), y así sucesivamente. Aparentemente todos los caminos religiosos no llevaban al mismo lugar, sin embargo, conducían a lugares muy parecidos. De aquí surge el nuevo significado de “universalismo”, referido a esta idea de que una gran variedad de caminos religiosos son formas de vida aceptables y dadoras de vida. Este es el segundo significado que casi todo el mundo que se identifica con el universalismo tiene en mente hoy en día. Este segundo significado de “universalismo” es ampliamente aceptado en nuestra cultura contemporánea, así como entre muchos de los actuales integrantes de nuestra iglesia. Ambos estilos de “universalismo” han tendido a ser vías del “corazón”, mientras que los Unitarios eran más intelectuales y fríos. De hecho, el escritor del siglo XIX Ralph Waldo Emerson (siendo él mismo Unitario), una vez aludió a los unitarios de su tiempo como “fríos cual cadáver”.

Asociación Unitaria Universalista (UUA)

En tanto que el Unitarismo Usamericano y el Universalismo no fueron idénticos, sus integrantes se encontraban frecuentemente en el apoyo a la misma clase de ideas políticas liberales y programas sociales, es decir, que estuvieron asociados desde el siglo XIX. En el transcurso de los años tempranos del siglo XX, los Unitarios primero consideraron fusionarse con los Congregacionalistas, pero la cuestión de “Cristo” y la Trinidad los mantuvo separados. En vez de esto, en 1961, los Unitarios y los Universalistas combinaron sus recursos y formaron la UUA, con oficinas centrales en Boston, Massachusetts. La palabra “Asociación” es relevante aquí. En una denominación religiosa, las oficinas centrales controlan las declaraciones de creencias, y dictan desde fuera las creencias correctas a las iglesias individuales e individuos. En una asociación, el poder permanece dentro de las iglesias individuales y creyentes individuales, y las oficinas de Boston existen para proveer a las iglesias integrantes los servicios que deseen. Hay mucho mayor libertad de creencias dentro de una asociación que dentro de una denominación religiosa. Así que la UUA (según su elevado objetivo) existe para preservar y salvaguardar la clase de libertad que ha marcado al Unitarismo desde el inicio, así como mantener abiertos los muchos y crecientes caminos religiosos alternativos que nuestro universalismo moderno acertadamente atesora.

Conforme vayas pasando más tiempo entre nosotros, al escuchar los sermones y llegar a conocer a algunos de nuestros integrantes, tu entendimiento se ampliará y profundizará. Mientras tanto, esperamos que estas anotaciones te sirvan como una introducción a nuestro espíritu del camino liberal.