{"id":1442,"date":"2000-10-22T17:35:07","date_gmt":"2000-10-22T22:35:07","guid":{"rendered":"http:\/\/www.austinuu.org\/sermon\/?p=1442"},"modified":"2000-10-22T17:35:07","modified_gmt":"2000-10-22T22:35:07","slug":"religion-para-ateos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/austinuu.org\/wp2013\/religion-para-ateos\/","title":{"rendered":""},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><strong>(Traducci\u00f3n al espa\u00f1ol, Francisco Javier Lagunes Gait\u00e1n)<\/strong><\/p>\n<table border=\"2\" cellpadding=\"5\" bgcolor=\"white\" bordercolor=\"black\">\n<tbody>\n<tr>\n<td align=\"middle\">Este es un viejo serm\u00f3n que parece m\u00e1s relevante cada a\u00f1o. No es una defensa  del ate\u00edsmo; pienso que el &#8220;ate\u00edsmo&#8221; s\u00f3lo tiene sentido en relaci\u00f3n con el  fundamentalismo. El &#8220;Dios&#8221; en el que no creen los ateos es uno que solo a un  fundamentalista le interesar\u00eda defender (y no a muchos de ellos, por cierto). Se  trata de una cuesti\u00f3n m\u00e1s profunda que surge aqu\u00ed, la cuesti\u00f3n de si hay algo  construido en nosotros, en tanto que humanos, que sea profunda e  irreductiblemente religioso ?m\u00e1s antiguo que los dioses?, o de si la &#8220;religi\u00f3n&#8221;  es solo un saco de creencias reunidas en una iglesia. Si somos gente  profundamente religiosa, existe esperanza para nuestros sue\u00f1os de justicia y  libertad. De otra forma, no estoy tan seguro. Sin embargo, creo que la religi\u00f3n  real de los ateos ?si asumimos que entiendo bien? podr\u00eda sorprenderte.<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<h2>RELATO: &#8220;La balsa&#8221;<\/h2>\n<p>El Buddha dijo, &#8220;Un hombre que caminaba por una carretera ve un r\u00edo grande,  su orilla cercana es peligrosa y atemorizadora, su orilla lejana es segura. \u00c9l  re\u00fane varas y follaje, hace una balsa, atraviesa el r\u00edo a remo, y alcanza a  salvo la otra orilla. Ahora sup\u00f3n que, luego de que alcanza la otra orilla, \u00e9l  toma la balsa, se la pone sobre la cabeza y camina con esta carga sobre la  cabeza dondequiera que va, debido al importante papel que la balsa jug\u00f3 en su  vida una vez. \u00bfEstar\u00eda el hombre usando la balsa de una manera apropiada? No; un  hombre razonable se dar\u00eda cuenta de que la balsa le fue muy \u00fatil para cruzar el  r\u00edo y llegar a salvo al otro lado, pero que una vez que cruz\u00f3, lo apropiado es  deshacerse de la balsa y caminar sin ella. Esto es usar apropiadamente la balsa.<\/p>\n<p>&#8220;De la misma forma, todas las verdades que deben usarse para cruzar; no deben  creerse una vez que llegaste. Debes liberarte incluso de las nociones m\u00e1s  profundas o de la m\u00e1s saludable ense\u00f1anza; y mucho m\u00e1s, de las ense\u00f1anzas no  saludables&#8221;. (Stephen Mitchell, <em>The Gospel According to Jesus<\/em>, pp.  135-6.)<\/p>\n<h2>SERM\u00d3N: Religi\u00f3n para ateos<\/h2>\n<p>No importa cuan inteligentes o sofisticados pensemos que somos, siempre ha  sido el caso que los buenos relatos nos ense\u00f1an m\u00e1s que un mont\u00f3n de notas  filos\u00f3ficas a pie de p\u00e1gina. Y entre m\u00e1s importante es una noci\u00f3n, es m\u00e1s  posible que la hayamos aprendido de una historia.<\/p>\n<p>Durante mi primer a\u00f1o de estudios de postgrado en religi\u00f3n, hace m\u00e1s de  veinte a\u00f1os, tuve una experiencia que me lleg\u00f3 envuelta en un relato semejante.  Vino al final de un curso sobre construcci\u00f3n de servicios de adoraci\u00f3n que se  ense\u00f1aba simult\u00e1neamente para estudiantes de la Escuela de Divinidad de la  Universidad de Chicago y para los de la Escuela Teol\u00f3gica Meadville-Lombard, el  peque\u00f1o seminario Unitario a unas cuadras de distancia. Los estudiantes de la  Escuela de Divinidad pertenec\u00edan a programas de ministerio ?m\u00e1s que de postgrado  acad\u00e9mico? y se preparaban para alguna clase de ministerio cristiano. Los  estudiantes de la escuela Meadville tambi\u00e9n proven\u00edan de programas de que los  preparaban para el ministerio Unitario. Yo era un estudiante de la Escuela de  Divinidad, de un programa de doctorado (Ph.D.), en vez de un programa de  ministerio, aunque paralelamente me preparaba para el ministerio Unitario, as\u00ed  que generalmente me encontraba en medio, o por fuera, de ambos campos.<\/p>\n<p>Nuestro maestro era un pastor y predicador talentoso, con una se\u00f1alada  habilidad para llevar a otros a una r\u00e1pida y poderosa valoraci\u00f3n de lo que trata  la religi\u00f3n realmente. Para nuestro trabajo final, \u00e9l nos dijo que plane\u00e1ramos y  conduj\u00e9ramos un servicio de adoraci\u00f3n juntos. Entonces nos dej\u00f3 para realizarlo,  mientras nos observaba discretamente desde el otro lado del gran sal\u00f3n, mientras  la hac\u00edamos de tontos.<\/p>\n<p>Los pleitos fueron sobre el lenguaje, y empezaron cuando los cristianos  quisieron meter una plegaria de intercesi\u00f3n a Cristo. Los Unitarios replicaron  resaltando el hecho de que ese personaje de &#8220;Cristo&#8221; no era parte de su  religi\u00f3n, y que no era aceptable como parte de un servicio conjunto tampoco. Los  cristianos lucharon un poco, pero aceptaron que por este servicio particular  pod\u00edan dejar a Cristo fuera. Despu\u00e9s de todo, uno de ellos dijo que el prop\u00f3sito  del Cristo era realmente se\u00f1alar hacia Dios, de cualquier manera.<\/p>\n<p>En respuesta los Unitarios se quejaron de nuevo. &#8220;No lo llamemos dios&#8221;, dijo  una mujer. &#8220;Eso es demasiado arcaico y patriarcal y todo eso. \u00bfNo podr\u00edamos  simplemente llamarlo &#8220;lo sagrado&#8221;?&#8221;<\/p>\n<p>Esta vez, los cristianos pelearon bastante m\u00e1s tiempo y m\u00e1s duro. Algunos  dijeron que un servicio de adoraci\u00f3n que deja fuera a Dios era una contradicci\u00f3n  en sus t\u00e9rminos. Despu\u00e9s de todo, se supon\u00eda que \u00e9ste ser\u00eda un servicio de  adoraci\u00f3n, no un grupo de discusi\u00f3n. Pero los Unitarios se atrincheraron  tambi\u00e9n, y luego de que una mujer sugiri\u00f3 que podr\u00edamos incluir a Dios, en la  medida en la que tambi\u00e9n incluy\u00e9ramos una plegaria a la Diosa, los cristianos  cedieron, y aceptaron que, en este cada vez m\u00e1s extra\u00f1o servicio que  plane\u00e1bamos, no habr\u00eda ni Cristo ni Dios. Uno de ellos, con la intenci\u00f3n de  iluminar las cosas un poco, hizo notar certeramente que acab\u00e1bamos de borrar dos  tercios de la Trinidad. &#8220;Al menos&#8221;, dijo esperanzado, &#8220;todav\u00eda nos queda el  Esp\u00edritu Santo&#8221;.<\/p>\n<p>Como r\u00e9plica? s\u00ed, uno de los Unitarios objet\u00f3 esa palabra &#8220;Santo&#8221;. &#8220;Suena tan  premoderna&#8221;, dijo \u00e9l. &#8220;\u00bfPor qu\u00e9 no solo lo llamamos &#8220;El Esp\u00edritu&#8221;, o podr\u00eda ser  &#8220;Esp\u00edritu de la Vida&#8221;?&#8221;<\/p>\n<p>Esta vez, en cambio, los cristianos no se rendir\u00edan. Uno grito algo sobre los  chiflados Unitarios de la Nueva Era que sentir\u00edan temor de cualquier cosa  remotamente religiosa. Otro se preguntaba por qu\u00e9 los Unitarios se molestaban en  prepararse para el ministerio, en vez de simplemente unirse a un club de lectura  en alguna parte. Y una mujer pasiva-agresiva dulcemente sugiri\u00f3 que todos  necesit\u00e1bamos ayuda psicol\u00f3gica.<\/p>\n<p>Los Unitarios, por su parte, intentaban decir que les gustaba la idea de  tener al &#8220;esp\u00edritu&#8221; en el servicio, de alguna forma, que solamente no les  gustaba la idea de llamarlo &#8220;Santo&#8221;. Esta vez, los cristianos no ceder\u00edan.<\/p>\n<p>Finalmente, cuando las arengas hab\u00edan alcanzado un nivel completamente  embarazoso, el profesor, que hab\u00eda estado escuchando discretamente al otro lado  del sal\u00f3n, hizo su entrada s\u00fabita. Subi\u00f3 lentamente, camin\u00f3 hacia nosotros muy  decididamente, se sent\u00f3 en la orilla de una mesa en medio de nuestro espacio,  nos prodig\u00f3 esa mirada de &#8220;Pap\u00e1 est\u00e1 enfadado&#8221;, y dijo severamente &#8220;\u00bfCu\u00e1l es su  problema?&#8221;<\/p>\n<p>Inmediatamente, todos comenzamos a actuar como ni\u00f1os de seis a\u00f1os, trat\u00e1bamos  de echar la culpa al otro, se\u00f1al\u00e1bamos al otro lado y nos quej\u00e1bamos sobre sus  injustas demandas.<\/p>\n<p>Mientras nos lanzaba una mirada fiera, nos dijo: &#8220;\u00bfY la \u00fanica cosa que  pudieron acordar es que les gustar\u00eda incluir al Esp\u00edritu como parte de su  servicio?&#8221;<\/p>\n<p>S\u00ed, dijimos tartamudeantes: &#8220;Pero no sabemos c\u00f3mo nombrarlo&#8221;.<\/p>\n<p>A\u00fan con tono severo paternal, nos lanz\u00f3 una mirada castigadora y nos contest\u00f3  con una sola palabra: &#8220;\u00a1Ev\u00f3quenlo!&#8221;.<\/p>\n<p>&#8220;\u00a1Ev\u00f3quenlo!&#8221; A menos que puedas evocar la cualidad del esp\u00edritu que es  justamente llamado santo, no tienes ninguna oportunidad de escenificar un  servicio de adoraci\u00f3n de cualquier manera.<\/p>\n<p>Para m\u00ed, ese relato trata del alma misma de la religi\u00f3n, y del n\u00facleo de lo  que significa ser un ser humano. Por toda la historia humana, hemos tratado de  evocar algo m\u00e1s en la vida: significados m\u00e1s profundos y duraderos, causas e  ideales que servir que puedan sobrevivirnos, y otorgarnos una sensaci\u00f3n de  inmortalidad. Hemos tratado de &#8220;evocar&#8221; una mayor y m\u00e1s abarcante trama para  nuestras vidas, y de proclamar que somos partes esenciales de esta realidad  mayor. Siempre lo hemos hecho.<\/p>\n<p>Hemos descubierto los sitios de entierros Neanderthal en China, de hace  100,000 a 200,000 a\u00f1os, en ellos los muertos fueron enterrados en posici\u00f3n  fetal, en tumbas con forma de vientre materno, mirando al este, en direcci\u00f3n de  la salida del sol. Parece como si ellos intentaran evocar los poderes invisibles  del sol y la tierra para dar a su gente alguna clase de renacimiento. As\u00ed que  alguna de la m\u00e1s antigua evidencia de actividad humana que hemos encontrado  muestra que estos tempranos animales de dos piernas trataban al suelo como a la  Madre Tierra, y enterraban a su gente en posiciones y con estilos que sugieren  que cre\u00edan que eran parte de un todo c\u00f3smico benevolente que podr\u00eda, de alguna  manera y en alguna parte, hacerlos &#8220;renacer&#8221;.<\/p>\n<p>Hace m\u00e1s de treinta mil a\u00f1os, cazadores primitivos pintaron cientos de  pinturas en las paredes de la cueva subterr\u00e1nea de Lascaux, en Francia. Este  sistema de cavernas fue usado por cerca de quince mil a\u00f1os, y ha sido llamado el  mayor y m\u00e1s antiguo santuario religioso del mundo. Las pinturas a\u00fan existen, y  solo fueron redescubiertas durante el siglo pasado. Muestran los animales que la  tribu cazaba, pero entre esos antiguos dibujos coloridos est\u00e1 el dibujo de uno  de sus shamanes. En las culturas cazadoras, un sham\u00e1n era un hombre altamente  intuitivo que ten\u00eda una especie de sexto sentido sobre la cacer\u00eda exitosa de los  animales de los que depend\u00edan para alimentarse. La imagen de este sham\u00e1n lo  mostraba como compuesto de partes de una docena de diferentes animales de presa.  He aqu\u00ed uno de nuestros m\u00e1s antiguos esfuerzos para proclamar alguna clase de  relaci\u00f3n trascendente con los otros animales sobre la tierra. Aqu\u00ed estuvieron  nuestros antepasados, intentaron evocar a aquellos esp\u00edritus impronunciables que  parec\u00edan guiarlos, tanto a ellos mismos, como a los animales que cazaban para  comer.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n hace alrededor de treinta mil a\u00f1os o m\u00e1s, otros entre nuestros  antepasados hicieron muchas figurillas de &#8220;Venus&#8221;, que nuestros arque\u00f3logos  modernos han desenterrado. Eran peque\u00f1as figuras estilizadas de mujeres sin  cabeza ni brazos, pero con grandes senos y caderas. No estamos seguros de c\u00f3mo  usaron estas figuras simb\u00f3licas ?aunque una acad\u00e9mica me dijo hace una docena de  a\u00f1os que los especialistas est\u00e1n seguros de que los hombres controlaban por  igual la sociedad, y los s\u00edmbolos, \u00a1esto porque s\u00f3lo los hombres reducir\u00edan la  visualizaci\u00f3n de las mujeres a reproductoras sin rostro ni brazos! Pero las  figuras implican que ellos ya identificaban a las hembras humanas como  poseedoras de la misma clase de poderes generadores que ellos hab\u00edan encontrado  por todo su mundo. He aqu\u00ed a nuestras figurillas tempranas que mostraban que  algunos m\u00e1s de nuestros antepasados ya conceb\u00edan a la &#8220;Madre Tierra&#8221;. Y para  hacer esto, ellos tuvieron que asumir que, de alguna manera, eran parte de un  estilo c\u00f3smico de comunicaci\u00f3n que incluy\u00f3 no solo a los animales, sino tambi\u00e9n  al reino de las plantas ?y desde luego, a todas las fuerzas vitales creadoras  sobre la tierra.<\/p>\n<p>Y el animal humano no ha cambiado mucho desde entonces. Apenas en 1972-1973,  lanzamos las sondas <em>Pionero 10 <\/em>y <em>Pionero 11<\/em>, las primeras naves  espaciales concebidas para ir m\u00e1s all\u00e1 de nuestro sistema solar, nuestro primer  intento de comunicarnos con cualesquier otra vida inteligente que pudiera haber  en este rinc\u00f3n del universo. Y en estas naves espaciales, incluimos peque\u00f1as  placas de oro con dibujos burdos de un macho y una hembra humanos. El macho  tiene la mano derecha levantada en lo que asumimos que toda la vida en el  universo podr\u00eda reconocer como un gesto de paz. Todav\u00eda asumimos que somos, de  alguna manera, peque\u00f1as partes de una grandiosa y sorprendente realidad que  desaf\u00eda nuestra imaginaci\u00f3n, y con la que podemos, de alguna manera,  comunicarnos intuitivamente.<\/p>\n<p>Hemos llamado a estas dimensiones ocultas de nuestra vida con muchos nombres,  y las hemos plasmado de muchas maneras. Pero siempre, aquellos quienes han sido  los m\u00e1s religiosamente musicales o imaginativos han intentado evocarlas, para  hacer visible y memorable la trama m\u00e1s amplia de la que nuestras vidas son  parte.<\/p>\n<p>Hemos creado a los dioses de forma humana y animal, e inventado mil rituales  ?desde encender un fuego a recitar las mismas palabras de las mismas formas para  iniciar y terminar las ceremonias. Puede parecer que adoramos a estos dioses, ya  sea dibujados, como un antiguo sham\u00e1n hecho de partes de animales, o creados a  nuestra propia imagen, como esos dioses de los griegos, jud\u00edos e hind\u00faes. Pero  no necesariamente adoramos a aquellos dioses, ni estamos esclavizados por los  rituales. En cambio, los dioses se cuentan entre los veh\u00edculos que hemos creado  a lo largo del camino para llevar esta gran carga nuestra.<\/p>\n<p>La &#8220;gran carga&#8221; es la interminable b\u00fasqueda que yace en el coraz\u00f3n de la  religi\u00f3n. En nuestra sociedad, donde los fundamentalistas nos han ense\u00f1ado a la  mayor\u00eda de nosotros nuestro entendimiento b\u00e1sico de la religi\u00f3n (incluso los  ateos son ateos en un juego inventado por los fundamentalistas), estamos  acostumbrados a escuchar que llaman a esta b\u00fasqueda el anhelo de salvaci\u00f3n. Pero  incluso las dos palabras &#8220;religi\u00f3n&#8221; y &#8220;salvaci\u00f3n&#8221; lo ponen al descubierto.  &#8220;Religi\u00f3n&#8221; viene de una ra\u00edz latina que significa &#8220;reconexi\u00f3n&#8221;, como que alguna  vez estuvimos conectados, pero de alguna forma nos soltamos. Y &#8220;salvaci\u00f3n&#8221;  proviene de la misma ra\u00edz latina que la palabra &#8220;salve&#8221;: que significa estar  sano, o indemne. Es esta b\u00fasqueda la que ha definido a nuestra especie  magn\u00edficamente imperfecta, incluso desde antes de que pudi\u00e9semos siquiera  formular la cuesti\u00f3n: c\u00f3mo reconectarnos a una clase de realidad mayor que la  que nuestras vidas diarias nos muestran.<\/p>\n<p>Y venimos a nuestras iglesias, incluso a esta iglesia, a\u00fan esperanzados en  que algo podr\u00eda suceder este domingo que nos ayude a encontrar el camino que va  de quienes somos, hacia todo lo que debemos ser. Venimos con la esperanza de que  un mayor conjunto de posibilidades y de conexiones podr\u00eda, de alguna manera, ser  evocado.<\/p>\n<p>Desdichadamente, tenemos una deficiencia igualmente profunda y antigua. Y esa  deficiencia es nuestra incapacidad para encontrar la diferencia entre la  b\u00fasqueda sagrada y los veh\u00edculos temporales que hemos usado para ir en su busca.  La b\u00fasqueda, la continua indagaci\u00f3n de mayores conexiones o iluminaci\u00f3n, es  sagrada. Los veh\u00edculos no lo son. Aunque generalmente alabamos encarecidamente a  los veh\u00edculos ?y nos olvidamos de la indagaci\u00f3n. Las guerras religiosas son el  m\u00e1s violento y c\u00f3mico ejemplo de esto. Nos matamos mutuamente en el nombre de  nuestros dioses peculiares, los mismos dioses cuyo prop\u00f3sito esencial es  ayudarnos a ver que todos somos hermanos y hermanas.<\/p>\n<p>Adoramos a los zaguanes en vez de pasar a trav\u00e9s de ellos. Los s\u00edmbolos y  met\u00e1foras parecen confundirnos completamente, y nos dedicamos permanentemente a  mezclar sue\u00f1os y realidad, imaginaci\u00f3n y hechos. De alguna manera, somos una  especie terriblemente primitiva e inmadura.<\/p>\n<p>Cuando miramos a la historia humana, desde las cuevas de Lascaux, Francia,  hasta las diosas y dioses griegos, una de las m\u00e1s estruendosas lecciones que  aprendemos es que, en \u00faltima instancia, todos los dioses mueren, todas las  religiones se convierten en otras religiones, o desaparecen. Al final, todos los  veh\u00edculos fallan, y somos dejados para proseguir por nosotros mismos ?a veces,  c\u00f3micamente, seguimos llevando los veh\u00edculos muertos sobre nuestras espaldas,  como amuletos de la suerte, por los viejos tiempos. Entonces el esp\u00edritu se ha  ido de la religi\u00f3n, y lo que queda es poco m\u00e1s que un club social potencialmente  peligroso.<\/p>\n<p>Tal vez no deber\u00edamos llamarlo el &#8220;esp\u00edritu&#8221;. Tendemos a ser tan literalistas  que podr\u00edamos tratar de imaginar alguna clase de fantasma, o una conciencia  c\u00f3smica que rondar\u00eda por ah\u00ed, y eso no es de lo que se trata.<\/p>\n<p>As\u00ed que lo pondr\u00e9 de un modo diferente. El antiguo sabio chino Lao-ts\u00e9 habl\u00f3  de &#8220;el Camino&#8221;, que usualmente es llamado el Tao, como en la religi\u00f3n del  &#8220;tao\u00edsmo&#8221;. Pero \u00e9l escrib\u00eda sobre esta misma b\u00fasqueda profunda, esta misma  jornada, que ha identificado las dimensiones religiosas de los humanos desde el  principio. Este &#8220;Camino&#8221; es el modo de vida que siempre hemos buscado, una forma  de vivir que nos reconecte con el Esp\u00edritu, que nos haga \u00edntegros, que nos haga  uno con la manera en que las cosas son en realidad. He aqu\u00ed como lo puso Lao-ts\u00e9  hace 2500 a\u00f1os:<\/p>\n<p>El Camino es como un pozo:<br \/>\nUsado pero nunca agotado<br \/>\nEs como el hueco  eterno:<br \/>\nLleno de infinitas posibilidades.<br \/>\nEst\u00e1 escondido pero siempre  presente.<br \/>\nNo s\u00e9 qui\u00e9n le dio nacimiento.<br \/>\nEs m\u00e1s viejo que Dios.<\/p>\n<p>Lao-ts\u00e9 podr\u00eda haber a\u00f1adido que le dio nacimiento a Dios, o que cre\u00f3 a todos  los dioses como veh\u00edculos temporales para llevarnos en nuestras b\u00fasquedas de  este Camino. Pero se trata de este Camino ?de esta forma de vivir y de ser? que  es lo que siempre hemos intentado evocar, a trav\u00e9s de todos los lenguajes  religiosos y po\u00e9ticos que los humanos han conocido. Y la manera en que puedes  decir si alguien encontr\u00f3 ese Camino, o que est\u00e1 cerca, es a trav\u00e9s de la  cualidad de su car\u00e1cter. Martin Luther King Jr. sol\u00eda decir que so\u00f1\u00f3 con un  tiempo en el que todos ser\u00edamos conocidos por el contenido de nuestro car\u00e1cter  m\u00e1s que por el color de nuestra piel. El contenido de nuestro car\u00e1cter es la m\u00e1s  clara medida de si alguien ha encontrado, o no, el Camino, o si todav\u00eda est\u00e1  perdido. Y hay algo terriblemente profundo dentro de todos los seres humanos que  saben esto instintivamente.<\/p>\n<p>Hace unos pocos a\u00f1os, gente de todo el mundo estaba dispuesta a pasar por  alto el adulterio de la Princesa Diana y otras artima\u00f1as puestas en evidencia,  debido a sus muchas actividades humanitarias a favor de los pobres y  desfavorecidos. La gente la vio a ella como un veh\u00edculo para una clase sagrada  de preocupaci\u00f3n por los otros. Y estuvieron dispuestos a aceptar imperfecciones  en el veh\u00edculo, porque era un veh\u00edculo que parec\u00eda haber encontrado el  Camino.<\/p>\n<p>La Madre Teresa fue reconocida por muchos como una santa, y esto no tuvo nada  que ver con su religi\u00f3n, solo con sus acciones. Gandhi, el hinduista, fue  reverenciado por cristianos, jud\u00edos, musulmanes, y otros por todo el mundo,  porque hab\u00eda algo sagrado en \u00e9l tambi\u00e9n. \u00c9l lo hab\u00eda &#8220;encontrado&#8221;, y nosotros lo  reconoc\u00edamos. \u00c9l hab\u00eda encontrado esa reconexi\u00f3n, esa integridad, ese &#8220;Camino&#8221;,  que todos reconocemos como la m\u00e1s sagrada de todas las b\u00fasquedas humanas. El  Dalai Lama del Budismo Tibetano es, asimismo, reconocido por gente de todas las  fes como alguien que tiene esta dimensi\u00f3n especial, alguien que ha evocado a ese  Esp\u00edritu esquivo, alguien que encontr\u00f3 el Camino.<\/p>\n<p>Esto no se limita a figuras religiosas. Mohamed Al\u00ed todav\u00eda es reverenciado  alrededor del mundo, y solo parcialmente debido a sus una vez grandes dotes como  boxeador. Es m\u00e1s reverenciado por sus grandes dotes de integridad y coraje  moral, porque nos muestran que \u00e9l tambi\u00e9n encontr\u00f3 el Camino. \u00a1C\u00f3mo adoramos y  perseguimos a aquellos que parecen haberlo encontrado! Y todos sabemos que el  secreto del car\u00e1cter de la Madre Teresa, o de Gandhi, el Dalai Lama, o de  Mohamed Al\u00ed, no tiene nada que ver con las religiones oficiales del  cristianismo, hinduismo, budismo o el islam. El secreto de su car\u00e1cter vino de  un lugar mucho m\u00e1s profundo. Vino de aquel lugar en nosotros que precedi\u00f3 a los  dioses, que nos identificaba antes de que naciera siquiera cualquiera de las  religiones mundiales. Por eso es que gente de todo el mundo puede reconocer tan  f\u00e1cilmente a la gente que ha encontrado ese Camino, cuyas vidas tienen esa  dimensi\u00f3n espiritual profunda, sin importar su religi\u00f3n: porque toda religi\u00f3n va  en pos de algo m\u00e1s antiguo que la religi\u00f3n en s\u00ed misma: m\u00e1s viejo que Dios, como  lo describi\u00f3 Lao-ts\u00e9. Y tras de lo que nosotros vamos es de esa misma cualidad  del esp\u00edritu, dondequiera que se encuentre.<\/p>\n<p>\u00bfPero ves lo que ha sucedido aqu\u00ed? Hay una rica iron\u00eda aqu\u00ed y vale la pena de  tratar de ponerla en palabras. Significa que dentro de nosotros, dentro de cada  uno y de todos nosotros, est\u00e1n los anhelos que dieron nacimiento a los dioses. Y  la salvaci\u00f3n, o integridad, o encontrar lo que Lao-ts\u00e9 llam\u00f3 el Camino, ocurre  solamente cuando estamos reconectados con ese nivel de nosotros mismos, y  respondemos a ese nivel en los otros, anclados en ese nivel de la vida misma.  Toda salvaci\u00f3n, en otras palabras, es salvaci\u00f3n por el car\u00e1cter. Y lo sabemos  instintivamente. Admiramos a Mohamed Al\u00ed y sentimos rechazo por Mike Tyson  porque el primero tuvo una cualidad de car\u00e1cter que el segundo no tuvo. No  sabemos ni nos interesa lo que la Princesa Diana cre\u00eda, porque esa cualidad  profunda del car\u00e1cter se mostr\u00f3 brillantemente en sus cruzadas contra las minas  terrestres y por los desfavorecidos.<\/p>\n<p>Puede que algunos de ustedes hayan escuchado o visto escenas televisadas de  la pelea de Mike Tyson contra Andrew Golota el viernes en la noche (20 de  octubre de 2000). Golota recib\u00eda una golpiza, y luego del segundo tiempo  simplemente se rehus\u00f3 a pelear m\u00e1s, y dej\u00f3 el cuadril\u00e1tero ?a\u00fan con los tres  millones de d\u00f3lares, o m\u00e1s, garantizados que \u00e9l recibi\u00f3 por la pelea. Lo que  result\u00f3 m\u00e1s interesante sobre las opiniones de los comentaristas deportivos  despu\u00e9s es que nunca mencionaron su boxeo ?solo su car\u00e1cter.<\/p>\n<p>Sin duda sabemos qu\u00e9 es y qu\u00e9 no es sagrado sobre la gente, ve a funerales o  a servicios f\u00fanebres conmemorativos. Imagina un elogio que diga que la mejor  cosa de una persona era que recitaba fielmente todos los credos prescritos por  su religi\u00f3n. \u00a1Vaya elogio estruendosamente acusador que ser\u00eda ese! No, si hemos  de hablar de manera encomiosa, c\u00e1lida y honesta de la gente, debemos hablar de  la cualidad y contenido de su car\u00e1cter. A ellos les import\u00f3, trataron de servir  ideales nobles. Trataron de ser una parte constructiva de un mundo que no estaba  hecho a su imagen. Mostraron el valor moral cuando fue necesario, as\u00ed que fueron  una bendici\u00f3n para el mundo durante su tr\u00e1nsito por \u00e9l. Ah\u00ed reside la salvaci\u00f3n,  y todos lo sabemos. La gente puede pasar a trav\u00e9s de las puertas que ofrecen sus  religiones o filosof\u00edas particulares para encontrar ese nivel m\u00e1s profundo de la  vida. Pero las puertas y zaguanes no son santos, solo el tr\u00e1nsito a trav\u00e9s de  ellos lo es.<\/p>\n<p>Cuando alcanzamos los fundamentos de la b\u00fasqueda religiosa, nos damos cuenta,  como Lao-ts\u00e9 lo hizo hace veinticinco siglos, que nos encontramos en un lugar  m\u00e1s antiguo que los dioses, m\u00e1s antiguo que la religi\u00f3n. Estamos en ese lugar  del que provenimos, y con el que hemos buscado una reconexi\u00f3n todas nuestras  vidas, y por toda nuestra historia.<\/p>\n<p>Entonces no nos hacemos preguntas sobre la ortodoxia. Nos hacemos preguntas  m\u00e1s simples y eternas. Nos preguntamos &#8220;\u00bfQui\u00e9n soy, y qui\u00e9n estoy llamado a ser?  \u00bfQu\u00e9 les debo a los otros, incluso a los extra\u00f1os? \u00bfQu\u00e9 le debo a mi especie, y  a la historia? \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 el camino por el que puedo viajar para responder  estas preguntas? \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 el camino que puede hacerme \u00edntegro otra vez, al  reconectarme con todos los que viven, todos los que han vivido, y toda la vida  que ha vivido o que habr\u00e1 jam\u00e1s? \u00bfC\u00f3mo puedo vivir con orgullo y de manera  noble, m\u00e1s que ego\u00edsta? \u00bfC\u00f3mo puedo vivir bajo la mirada de la eternidad y  todav\u00eda mantener la cabeza en alto?&#8221; Ahora estamos buscando el Camino, y  evocamos al Esp\u00edritu llamado &#8220;Santo&#8221;.<\/p>\n<p>\u00a1De qu\u00e9 manera esto lo cambia todo!<\/p>\n<p>Ahora preguntamos si es que la dimensi\u00f3n sagrada de la vida, el Esp\u00edritu, el  Camino, habr\u00e1 de hacerse manifiesto, la respuesta que obtenemos: &#8220;Tal vez  aqu\u00ed&#8221;.<\/p>\n<p>Ahora, cuando preguntamos cu\u00e1ndo esta dimensi\u00f3n sagrada de la vida habr\u00e1 de  ser evocada, la respuesta llega: &#8220;Tal vez ahora&#8221;.<\/p>\n<p>Cuando preguntamos a qui\u00e9n corresponde la tarea de evocar a este esp\u00edritu  salv\u00edfico que puede hacernos m\u00e1s \u00edntegros, la respuesta que viene: &#8220;Tal vez es  nuestra tarea&#8221;.<\/p>\n<p>Cuando miramos alrededor de nuestro mundo con mil diferentes religiones y  culturas, y preguntamos c\u00f3mo carambas vamos a cumplir tan sagrada y eterna tarea  aqu\u00ed y ahora, viene la respuesta. &#8220;Tal vez juntos&#8221;<\/p>\n<p>Una de las mayores iron\u00edas de toda la historia humana es el hecho de que  cuando llegamos al fundamento mismo de todas nuestras preguntas religiosas, nos  hemos movido ya m\u00e1s all\u00e1 de la religi\u00f3n, hacia un lugar m\u00e1s viejo que los  dioses. Es la religi\u00f3n de la salvaci\u00f3n por el car\u00e1cter y la integridad. Es la  religi\u00f3n de los ateos ?e, ir\u00f3nicamente, es la religi\u00f3n m\u00e1s profunda de todas las  dem\u00e1s, tambi\u00e9n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Traducci\u00f3n al espa\u00f1ol, Francisco Javier Lagunes Gait\u00e1n) Este es un viejo serm\u00f3n que parece m\u00e1s relevante cada a\u00f1o. No es una defensa del ate\u00edsmo; pienso que el &#8220;ate\u00edsmo&#8221; s\u00f3lo tiene sentido en relaci\u00f3n con el fundamentalismo. 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